17 enero 2013

Mugidos



Ya he comentado en alguna ocasión anterior que las crisis en el mundo editorial español de la ciencia ficción son periódicas y más o menos predecibles. Pero actualmente estamos en un período de vacas flacas que parece no tener fin.

Tras finales de los noventa, se abrió un período de bonanza económica que se vio reflejado en el aumento de la oferta editorial en el mundo español. Eran los buenos tiempos. Algunas editoriales que parecían languidecer, como Minotauro, tuvieron un nuevo esplendor, en parte gracias a las buenas ventas del mundo de El Señor de los Anillos.

Por otro lado, también parecían renacer editoriales como Edhasa, aunque de manera efímera, y tenían su agosto Ediciones B con su colección Nova. También fueron los tiempos en que aparecieron otras editoriales, como La Factoría de Ideas o Bibliópolis. Por poner, hasta se reeditaron las novelas del Orden Estelar de Ángel Torres Quesada.

Pero estaba claro que tanta saturación de libros en el mercado no podía aguantar. Sumémosle la crisis económica y el auge del libro electrónico (fina denominación para “pirateo masivo en el mundo editorial”) y el fin del tirón de ciertos productos como los de la factoría Tolkien.

¿Qué queda de aquella orgía pantagruélica? Pues muy poquito. Ediciones B apenas edita ciencia ficción. Minotauro, lo hace a cuentagotas y Gigamesh hace lo que puede, dentro del boom de las novelas fantásticas de Martin. Edhasa casi no respira y La Factoría, la más activa en el sector todavía, tampoco está para lanzar cohetes. Y en cuanto a Bibliópolis, sobrevive reeditando a viejas glorias del pasado, como Asimov.

Es cierto que algunas novelas de ciencia ficción de la corriente principal (mainstream) han tenido buena prensa y han vendido lo suyo. Pero en lo que respecta a autores clásicos o a nuevas promesas consolidadas, la cosa está bastante negra.

Sumémosle que no quedan revistas más o menos potentes de ciencia ficción en español y nos encontramos con que si queremos acceder a las novedades del mundo editorial, especialmente a las del mundo anglosajón, no nos queda más remedio que aprender inglés.

¿Sucede lo mismo en el mundo anglosajón? Es evidente que no. Si bien es cierto que los efectos del libro electrónico también se notan allí, hay mucha mayor vitalidad. Lo dicho, ¿no hay otra solución que aprender inglés? Para un país en que eso del inglés es “complicado”, me temo que la solución se va a hacer esperar.

Hay otras posibilidades, aunque bastante minoritarias. Publicaciones a medida con tiradas personalizadas, micromecenazgos, pequeñas editoriales… pero no dejan de ser maneras distintas de pasar hambre.

No nos equivoquemos. Esto no es patrimonio exclusivo del mundo de la ciencia ficción. El ensayo tampoco está pasando por muy buenos momentos. Y no hablemos de géneros literarios minoritarios, como la poesía. La concentración de editoriales en el panorama español está pasando factura y al final se acaba editando sólo aquello más comercial, mientras que los géneros minoritarios se resienten.

En resumidas cuentas, si miramos las previsiones de publicación de nuevas obras de ciencia ficción de las editoriales españolas para el 2013, es para ponerse a llorar. Vaya, que las vacas no sólo son flacas, sino que además mugen en inglés.

2 Comments:

At 12:36 p. m., Blogger Codony (@qdony) said...

Bueno, la colección de Literatura Fantástica de RBA ha empezado con buen pie y tiene títulos interesantes previstos, y al parecer hay un gran grupo editorial en vías de sacar otra colección de literatura fantástica. El panorama puede no ser para lanzar cohetes, pero tampoco es tan y tan negro.

Ayer salía una columna sobre esto en El Periódico, por cierto, que defendía lo contrario: http://epreader.elperiodico.com/APPS_GetPlayerZSEO2.aspx?pro_id=00000000-0000-0000-0000-000000000001&fecha=16/01/2013&idioma=0&doc_id=5a811255-ec06-4b7c-a0e5-7105d2412fdb&index=no

No digo que no tengas parte de razón, ojo, solo que también puede haber algo de luz en el horizonte. También aclaro que no me refiero tanto a la ciencia ficción por si sola como a la literatura fantástica en general, incluyendo en ella la ciencia ficción.

 
At 1:46 p. m., Blogger odo said...

Estoy de acuerdo con Codony. EL panorama no es maravilloso pero tampoco me parece que sea tan negro.

Y lo dice alguien que lee mayoritariamente en inglés y lo recomienda a todo el que puede.

 

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